De víctimas a expertos
En 2012, nuestro fundador Javier Hernández compró su primer coche usado: un BMW Serie 3 que parecía impecable. Tres semanas después, el motor comenzó a fallar. El diagnóstico reveló un problema grave que había sido ocultado intencionadamente. Pérdida total: 8.000 euros.
Esa experiencia dolorosa se convirtió en obsesión. Javier pasó los siguientes dos años estudiando mecánica automotriz, normativa de compraventa de vehículos y técnicas de detección de fraudes. Lo que empezó como un hobby para ayudar a amigos y familiares se transformó en misty-ward.
Hoy somos un equipo de ocho profesionales entre mecánicos certificados, peritos automotrices y asesores especializados. Mantenemos el mismo principio que nos inspiró al principio: ningún comprador debería pasar por lo que pasó Javier.
Primeros pasos
Abrimos oficialmente en Madrid con un único inspector y un compromiso claro con la transparencia.
Expansión nacional
Establecimos red de colaboradores en Barcelona, Valencia, Sevilla y Bilbao.
Inspección 150+
Desarrollamos nuestro protocolo propio de inspección con más de 150 puntos de verificación.
4.000 inspecciones
Alcanzamos el hito de cuatro mil vehículos inspeccionados y mantenemos una tasa de satisfacción del 98%.